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martes, julio 3

Tras la senda de baldosas azules

Aquella noche era otra más para revolver dentro de su pequeño universo, otra noche más para ponerlo todo cabeza abajo y cabeza arriba, patas abajo y luego volver a estar patas arriba. Habitaba últimamente en una nueva nebulosa que se iba apoderando de ella, con efecto gravitatorio y como si un extraño imán le atrapara en su red sin poder escapar. Poner orden, entre sus horas de insomnio, era su empeño y siempre el reto.


Desgranar los sentimientos que vivían en aquella nebulosa en los últimos días le traía muy ocupada. Desenterrar los fríos de la noche para aportar un nuevo y agradable calor. Despertar a algo nuevo con manos que ahora ya empezaban a coger más temperatura, al menos, dejaban de ser manos frías e inertes para quizás, volver a la vida con tejidos renovados.

Quizás, un nuevo amanecer se cernía sobre su cabeza, pero la confusión de nominar y desgranar algo que puede que ni pudiera, le trastornaba y le angustiaba tanto que le llevaba a eso de la media noche a abandonar y salir corriendo de los brazos de Morfeo para adentrarse en los laberintos de los Minotauros, y seguir y seguir sus andanzas para alcanzar el centro de algo que ni sabía expresar.

Las almas que siempre permanecen al resguardo, son elementos frágiles y maleables, y ahora la sentía encogida por las nuevas emociones que revoloteaban y le hacían temblar sin parar. Se había encargado de tejer un buen abrigo impermeable para protegerse de algo que ni sabía que era, además de una buena capa para salir volando y escapar cada vez que le hiciera falta huir, pero todos esos inventos tenían su inutilidad, así como su limitado efecto placebo, sin más.

A la mañana siguiente con el sol iluminando cuando despertó, miró de frente hacia la senda de baldosas azules por las que un día eligió caminar, y dejó de asustarle continuar por ella. Se desprendió de su manual de instrucciones, de su capa voladora y de su abrigo impermeable, ya no le servían para nada.



"Si yo recorro de memoria el guión,


Tú ve de puerta en puerta a buscar, baldosas amarillas.


Para un funambulista imposible,


Leyendo en braille los pasos del siguiente mortal." (V.M.)


lunes, marzo 26

E-clipse lunar

Ella nunca olvidaría la cálida noche que el chico valiente la llevó hasta lo más alto que pudo para mostrarle un espectacular eclipse lunar, ella sin pensárselo dos veces se lanzó a subir la escalera, una escalera no muy consistente, apoyada en un suelo efímero de la nada...pero, subió sin miedo, tan sólo motivada por algún tipo de feliz intuición, dejándose llevar por la inercia de su instinto que casi nunca le fallaba, algo le decía en su interior que aquel acontecer sobrenatural le iba a maravillar y así se quedó sólo contemplando el cielo, sin más.

Ahora, ya bastantes días después hacia recuento de todo lo vivido y sentido como era su sana costumbre porque sí, en su esencia todo le hacía sentir un "algo" desde una manera sosegada, pero ella tenía que sentir al fin y al cabo y rascar un extra. No concebía que las cosas ocurrieran y pasarán sin más por su vida. Se afanaba por buscar a todo lo que le aportaba un significado relevante y vital, que diera sentido a todo. Fue algo así como una terapia para que sus sentidos no se quedaran enterrados, inertes y oxidados en la nada, que su corazón emitiera aún algún tipo de impulso por pequeño o grande que fuera, pero que emitiera algo más que sístoles y diástoles en bucles infinitos.

El aprendizaje lo hizo en modo pausado, sin prisas de nada y a cada pasito descubrir….descubrirse a sí misma… y fue un feliz hallazgo lo que descubrió, o al menos todo lo metabolizó de la mejor manera que supo y entendió… ser mejor persona cada vez, liberarse de prejuicios erróneos preinstalados que conducen a autoengaños no válidos para ella.

Y a cada paso algo más le alejaba de su mundo de oscuridad, a cada peldaño de la escalera que subía, todo se hacía más liviano y menos pesado cada vez, cada vez menos lastres. El eclipse lunar casi le había curado en parte, y las tiritas que se había puesto poco a poco las iba retirando y así pudo mostrar algo más de ella misma. Esconderse tras su velo negro no era buen asunto y poco a poco pudo despejar cada vez más su rostro ya con menos lágrimas cada vez. Y a todo eso el chico valiente le ayudó, quizá sin él saber o ni imaginarlo… pero, ella ya sentía infinita gratitud, ahora podría ya corresponder a un eslabón importante de toda su feliz cadena.  Y la mejor lección de vida fue que ella aprendió a no esperar nada, y cada poco que se le ofreció, le pareció un mucho que recibió agradecida. Dar y no esperar, compartir lo mejor de su ser al fin y al cabo era la mejor forma de entender su vivir. Y si al final las cosas son de verdad, o al menos uno las hace de verdad, es lo que realmente queda de importante y permanece para siempre, y la vida...valdrá la pena.

sábado, marzo 17

Des-arraigada

Su conversación con el silencio proseguía su curso como cada noche, departir los temas importantes del día con él en animada y agilizada charla, era uno de los mejores momentos de sus días, poner en orden sus frágiles, contradictorios y déspotas pensamientos a ninguna parte y discurrir acerca de aquello de lo que ella entendía por  vivir y llegar a alguna parte.
Sentir y vivir, para ella eran casi lo mismo, no entendía la vida sin sentirla en toda su dimensión, atravesando  todas y cada unas de las escalas musicales, desde las notas más altas a las más bajas, desde la más agudas a las más graves y armónicas. 
Ahí, justo delante de su espejo donde reconocía cada línea de su rostro, quizá ahora jugaba al fingimiento. Pensar qué papel tomar para triunfar encima del escenario, cual elegir y hacerlo de la manera más sobresaliente posible además, fingir que su vida transcurría en "normalidad" aceptada y aceptable, de que todo seguía supuestamente un curso adecuado, quizás...todo era un "quizás" o un "tal vez"... Pero, sabía que ahí posicionada exactamente delante de su espejo no había fingimientos que valieran, ni que le sirvieran, en ese escenario salían a flote todas las emociones que justo no sabía expresar con palabras, aquellas que no podía hacer trasmitir a nadie, sólo ella y su reflejo frente a frente.... y nada más. 
Aquella noche, sintió escalofríos al sentir y padecer un absoluto desarraigo, al sentir que luchaba por estar cada día en la mejor línea de flotación para no hundirse, al comprobar que no había anclas a las que estar amarrada, nada que la retuviera fijada a un punto, ni cuerdas, ni amarras,  y sólo un nudo en su garganta que seguía doliendo cada vez que tragaba recuerdos y producía la angustia de saberse alma errante y nómada, con anclas levadas, ni seguridad en nada, bueno sí, seguridad sólo en ella misma. Puede que ella misma fuera su ancla, y nada más, puede que sólo le valiera fondear exclusivamente en su sentir y vivir,  en las maneras y formas que ella entendía, en exclusiva. 
Lo de ir a la deriva no iba con ella, pero a veces se sentía así, algo como el sentimiento de desubicación, preguntándose una vez más si aquella vida era la que le correspondía estar viviendo... a qué tierra petenecía ya?? quizás, pertenecía a la nada e  iría a vivir a tierra de nadie, con casi total libertad de movimiento, ese sí que era al menos su valor seguro y ganador.
Cerró los ojos pacientemente a buscar a Morfeo, ya sabía que su ataque de angustia se despejaría a la mañana siguiente.

"El hombre más sabio es el que sabe que su hogar es tan grande como pueda imaginar" (en La Danza del Fuego)

domingo, marzo 11

Año nuevo a la vista!!!!

Siempre sus ensoñaciones más lúcidas o menos lúcidas tenían el o la mar como telón de fondo y su banda sonora. Quizás, era señal de que nunca nunca se separaría de él; quizás, él siempre le acompañaría allá a donde sus pasos le dirigieran; quizás, es que le necesitaba demasiado para seguir poniendo barquitos viajeros y exploradores sobre experimentales líneas de flotación y que navegaran tanto en  mares calmados, como en los agitados, sin naufragar; barcos, que pudieran surcar allá  entre océanos posibles e imposibles,  y que siempre pudieran tocar tierra, una tierra firme y duradera, de la de verdad y la auténtica, una tierra previa y adecuadamente abonada y mecida a sus propios vaivenes.
Solicitaba al nuevo año mantener la misma línea del horizonte que ya poseía, seguir caminando a través de ella, sin que nada ni nadie le dirigiera, soplando sus propios vientos y enarbolando una bandera de ser ella misma siempre, en cada momento...  y con todas las consecuencias.

Un año nuevo a la vista que esperaba ser navegable en toda su travesía, sobre todo que llevara bien izadas las velas de la coherencia y la transparencia, de la autenticidad y la complicidad, como en aquellos mares coralinos del Sur que se quedaron para siempre suspendidos y retenidos en su apátrida memoria, y que tanto amaría ya para siempre, tanto era así que rememorar esos cálidos mares, constituían ya su mejor bálsamo y refugio, cuando las tormentas osaban acercarse y descargar fuerte.
Tenía ya su listado de objetivos pendientes de resolver, propósitos nuevos añadidos con todo lujo de matices y colores, cumplimientos y metas que cruzar para consigo, pues así se lo debía a ella misma.  Había mucho trabajo aún por hacer en todo este su nuevo periplo.
Marcar rumbo hacia aquello que le aportara un plus, y huir de los "sin más", de los “pa nás” que le producían tanto vacío, y de los de la inercia que no soportaba ya y tanto le ataba a cabos que no le reportaban nada, seguiría surcando los mares que le llenaran de vida nueva de la que aprendiera cada día y de energías sabias de las que nutrir su aire.

Aquel día, justo delante de los mares cálidos del Sur, él le dijo, así en mirada clavada e infinita, de las de verdad: - ¿Eres consciente de cuántos dones tienes???, porque tienes muchos... y de los buenos... - y ella se limitó a esbozar una sonrisa de plenitud.

Nunca olvidaría aquel inciso...nunca, y ese sería su cofre del tesoro conquistado en aquellas islas coralinas que siempre, siempre le acompañarían en su camino hacia la nueva tierra avistada.



miércoles, febrero 29

Recomponer

Hay algunas piezas que una vez se fracturan, la reparación ya será algo tarea imposible, puedes poner parches, intentar soldar esmeradamente cada trozo, usar todo tipo de pegamentos para recomponer y hacer todo, todo cuanto esté en las manos para devolverse a su estado natural y genuino, como antes... 
Ella lo intentaba, siempre lo intentaba , hacía todo cuanto estaba en sus manos más o menos lúcidas, para reparar lo irreparable. Las piezas de su puzzle ya no encajaban, ni encajarían nunca más, por más vueltas que se afanara en darle. Tomaba las piezas rotas y las visualizaba con su mejor ánimo y predisposición, se sentaba pacientemente a su lado y las observaba desde todas las perspectivas posibles e imposibles para encontrar la mejor posición, todas sus energías las empleaba en ello, le daba vueltas y vueltas para poder entender qué movimiento hacer para arreglar lo desarmado ....

Al terminar el día, cerró los ojos y entendió que él, nunca le habría plantado aquella pregunta... nunca jamás!! pero, ella seguiría en su empeño de seguir intentándolo....



...quiero verte tal y como te encontré ....
...devolverte a tu estado original
al principio, sonreías sin parar ... (Devolverte)

jueves, enero 12

Nadando en nuevas olas

Se conocieron entre pinzas y papeles audiovisuales, por aquel tiempo sus vidas estaban ancladas sí, pero ya experimentaban etapas de cambios y revoluciones internas, seguramente eran preámbulo, sin saberlo,  de lo que más tarde vendría. La vida, así de caprichosa,  les brindó con el tiempo nueva oportunidad para conocerse y acercarse, experimentar casi la misma realidad siempre une y mucho... y así se cogieron de las manos y supieron seguir caminando y creciendo juntas ante las adversidades, los temores, los quebrantos y los llantos.
Las olas que les tocó surfear fueron duras, muy duras, desquiciantes y llenas de espuma del color de la angustia y del dolor que producen los adioses ... ambas se subieron a sus tablas de surf y aprendieron a manejarse en medio de la fuerte marea que casi les arrastraba... y a duras penas lo iban consiguiendo casi sin caer, ayúndandose la una a la otra a sostenerse firmes y mantener así, el tan difícil y ansiado equilibrio.
Bastaba una mirada, una palabra, una sonrisa para entenderse, nunca antes había experimentado tal grado de comprensión mutua...era irremplazable pieza ya de su vida, y por eso sabía que por muy lejos que las olas la alejaran de ella, sus faros apuntarían la misma dirección sur para encontrarse siempre...
Nuevas olas le esperaban ahora, partía hacia otro mar desconocido... pero, ella era fuerte y de espíritu grande por lo que no temío soltarle una mano, para tener el flotador a mano por si tuviera que lanzarlo en algún momento... y dejándole la otra agarrada fuerte para seguir sustentando sus mutuos y delicados equilibrios, y para que las distancias y las olas nunca las desvincularan...



Va por vosotras maestras y amigas...y... por ti, en especial ;)

sábado, diciembre 31

Balance del 2011: Formas y maneras de ganar un pedazo de cielo

Avanzar en la travesía de su desierto particular, ese fue su mayor reto al comenzar el año. Dejar atrás el dolor y el sufrimiento, la culpa y la pena, las lágrimas y los fríos pálpitos... Poner nuevo rumbo optimizando el poco tiempo que la vida nos regala, ese su mayor empeño, y todas sus fuerzas las canalizó en conseguir sonreírle a la vida sin atisbo de rencor, ni más llantos desconsolados a la luz de la luna solicitando un consuelo que nunca llegaría....
El año se presentó lleno de nuevos lugares a descubrir, Mundo Evento arrancaba motores allá a principios de año subiendo montañas nevadas con un atuendo no apropiado, pero ella subió a pesar de todos los inconvenientes. Ha sido el año de subir y subir y de trepar y trepar por caminos nunca antes explorados, pero lo mejor es que nunca le defraudaron las ganas, ni el empeño de intentarlo. Ha sido, sobre todo (lo más destacable), un año de viajes muy afortunados y felices, principalmente porque tuvo la dicha de contar con la mejor compañía posible. Reencuentros muy dulces con el chico estadístico en la siempre deliciosa Toscana y con sus montañas violáceas y el chico del norte, de birras de litros y trajes ajustados bávaros. Año de mil aventuras estivales con tiendas de indios y sacos que abrigan cuando la brisa marina es más fría, año con manos que mecen alta genialidad y creatividad, con bailes y muchos cantes indies hasta altas horas del amanecer marcando nuevas revoluciones de indignados hartos de este sistema corrupto y viciado que ya no hay quien lo arregle....
Ha sido el año de por fin hacer borrones y cálculos nuevos, y por fin, poder desistir de alcanzar imposibles, dándose cuenta de que al no depender de ella debía dejarlos ir sin más... sin más torturas que la aceptación de que las cosas quizá, estuvieran muy bien así como están.
Por encima de todo este año lo han compuesto todas y cada unas de las personas que le han ido acompañando y han compartido este viaje anual y vital...ellos los protagonistas de este escenario. Los de siempre y los nuevos, a los que el destino puso en su camino. Haciendo especial mención a los que siempre están ahí al lado y han tendido la mano cuando sus estados no fueron  muy lúcidos y en auge: su familia, a la que tan sólo da gracias al universo por la gran familia que le arropa y tiene, a Lady Peces, que ya sin ella su vida se quedaría sin esa perspectiva chispeante, fresca y original que tanto bien le hace, Xarini, que sin ella ya podría decir como la canción "sin ti,  no soy nada", a su Lady Perlas que le devuelve a la cordura y sensatez cuando su olla patina (que es muy a menudo), al Campeón de las Artes Marciales (como le denomina Lady Peces) que siempre empuja del carro y muestra siempre el lado positivo de las cosas, a su Super Röhmer que mece las manos más geniales y creativas que nunca antes vió y que le devuelve a esos mundos de sueños oníricos, artísticos y sensibles que tan importantes para ella son, a su familia de la Fábrica de la Luz, que le iluminan día tras día y desde el primer café de la mañana y por los que siente adoración,  a sus dandis del extrarradio: el chico valiente y el chico de los colores verdi-blancos, de los que aprende día tras día y dibujan siempre sonrisas, a Martita, ejemplo vital de lucha, renovación y superación, a la chica de sevillanas maneras que ahora tuvo que marchar cuando justo encontró algo importante, pero  seguro volverá porque Sevilla la quiere, al chico programador con el que siempre es agradable disfrutar en alto modo vital, a su primísima, ahora la chica de las montañas blancas, fiel compañera indie y amiga sobre todo, al chico de la alta estima con el que siempre encuentra especial luz espiritual y motivadora.... a todos y cada uno de los que en algún momento compartieron un especial momento, sin olvidar a nadie...y es que afortunadamente fueron muchos los momentos compartidos y disfrutados, va por todos ellos un recuerdo y unas infinitas gracias.
Especial mención, también, al chico que estudiaba trading y comía chocolate, que de alguna forma sigue estando en su vida, porque a Dios y al universo pide todos los días para que esté bien y feliz allá donde esté, quizá él nunca supo que siempre el corazón de ella estará inundado para siempre por su infinita esencia tan apreciada e irrepetible, de la que pudo un día gozar.

Estos días últimos del año, le daban un poco de nervios y angustia por la nostalgia que siempre viene a ella, sin poder evitarlo, por la tristeza del paso del tiempo, de lo que ya nunca más volverá, de las despedidas y las añoranzas, melancolía de los cubiertos en la mesa que nunca más se pondrán y del sillón vacío que llora su falta, especial ausencia la que ha dejado su nonna, a la que siempre y cada día le hará recordar con una sonrisa, cuando exclame cada una de las frases suyas que le hacían exclusiva, a la que siempre su corazón guardará como otro gran tesoro que la vida le ofreció.

Por todo y cada uno de los momentos vividos en este año, brindó con lágrimas de felicidad, y algo de morriñas...y así volverá a brindar por el nuevo año a punto de arrancar con renovados aires nuevos... Feliz año nuevo, 2012,  a tod@s!!



"Ya no me voy a ocultar, se ve mejor desde lo alto. Desde ahora hasta el final ...sólo yo mido mis pasos.Nunca he querido crecer, ni está mi techo en el cielo. No he tenido que seguir ningún camino trazado.
Siempre he podido elegir y equivocarme de almohada, por eso estoy aquí ...no me arrepiento de nada. Ahora me toca aprender ...verlo latiendo fuera. Harás y romperás ...siempre estaré donde quieras. 
Hemos llegado hasta aquí ..Sabremos antes que nadie si somos de verdad..pedazos de algo importante. Sé lo que voy a pensar cuando lea esto mañana, por algo lo escribí ...no me arrepiento de nada." 
(Harás y romperás)