Mi lista de blogs

martes, abril 6

Souvenirs

A los hechos nos remitimos. Siempre nos van marcando el paso los acontecimientos ya vividos. Conocimiento empírico, lo llaman. Tras las huellas estigmatizadas en nuestro yo, vamos caminando y seguimos rumbo hacia dónde la brújula interior o exterior, se supone que nos guía o nos pierde.

Recuerdos que se quedan o se van, que se expurgan o permanecen a nuestro lado, como si vida propia tuvieran y por ellos mismos decidieran hacia dónde quieren ir o dónde se quieren alojar. Se supone que hacen metamorfosis y se transforman en experiencia, la cual nos da claridad o sólo nos confunde, nos da sabiduría o nos entorpece el caminar, nos da poderes de decisión o nos deja paralizados. La experiencia la madre de la ciencia, dicen.

Deslizándonos a través del largo y oscuro o iluminado túnel de la vida, vamos recogiendo las migajas de recuerdos que se han ido depositando, tal como pulgarcito hacía para no perderse o al menos para poder andar más confiado de que realmente pudiera ser el sendero adecuado.

Colección de souvenirs que vamos recopilando, de cada lugar, de cada momento, de cada hecho vivido y sentido...souvenirs que van siendo colocados sobre la repisa del alma, asaltándonos la duda de dónde terminarán sus días.

lunes, marzo 22

Ocaso


El oscuro día de continua lluvia, no dejaba lugar a que el sol se vislumbrara ni por un solo instante. Era un día absolutamente gris y negro, negro o gris, el agua seguía cayendo y cayendo tras el cristal, como si fuera una urbanita catarata sin final, yendo sin otro remedio  hacia el precipicio, agua y más agua, lágrimas y más lágrimas. Todo era por algo, nada es casualidad, los acontecimientos se precipitan velozmente, como en la catarata que le seguía hipnotizando, vienen sin avisar y de golpe hay que digerirlos, sin más.

La tristeza le acompañaba como el nublado día, que le invitaba al recogimiento y a la meditación.  Se preguntaba -¿por qué?- pero, no aparecían los –porque…-.

¿Cómo habían llegado a ese punto tan dolorosamente insoportable?, tras la comunicación rota, ¿qué hacer?, ¿no comunicar?, ¿no decir nada?, ¿ni siquiera una explicación de qué está pasando?, algo que le sugiriera, al menos, poder entender, comprender, empatizar. Al fin y al cabo era su única manera de asimilar y poder avanzar. Pero no, sólo vacío y desolación, pena y tristeza, dolor e incertidumbre.

El final es duro de encajar así, de esta manera.

jueves, febrero 25

Vértigo y deseos

Se limitó a coger el avión rumbo hacia donde le indicaba el billete, allí le esperaban las montañas y la cercanía con el cielo, más cerca que nunca. Los pronósticos no eran nada halagüeños para volar y aunque la tempestad que se agitaba a su alrededor le intranquilizaba, sabía que ahora más que nunca, viniese por donde viniese la borrasca podía hacerle frente. Su paz interior sabría cómo guiarle hacia la calma.

Con ella viajaban nuevas emociones hacia un deseoso reencuentro, por el cristal de su asiento imaginaba a través de las nubes ¿como sería?, ¿qué sensaciones tendría?, ¿qué le transmitiría su mirada?, y ella, ¿qué le transmitiría ahora?, habían pasado ya algunos meses desde su anterior encuentro y habían cambiado percepciones, los dos habían experimentado profundos cambios, pero algo les seguía uniendo como si el tiempo no hubiera pasado, - ¿qué hace que las personas conecten tan intensamente?- seguía meditando mientras cruzaba nubes muy negras y borrascosas y sintiendo el vértigo cuando miraba hacia el horizonte incierto y sin definir.

El deseo de llegar a su destino le iba invadiendo cada vez más, y aunque fuera sólo por unos días, podía ya intuir que allí le esperaban grandes momentos por vivir, nuevas sensaciones que descubrir y nuevas postales que nunca olvidaría.

jueves, febrero 11

La jaula

Se levantó aquella mañana como tantas y tantas otras mañanas, así comenzaba su rutina, como cada día laborable. Su deambular hacia el armario era somnoliento y envuelto todavía por aquel extraño sueño que le turbaba, abrió sus puertas imaginando como sería su atuendo para ese día, aunque después de todo era un día más, nada especial, eligió el negro, porque sí…

Su café le estaba esperando como cada día, un dulce sorbo, mientras su cabeza, como por inercia, seguía intentando poner en pié aquel sueño, como piezas que iba ensamblando en un puzzle, pero…-buah, nada tenía sentido, ¿para qué darle más vueltas?- pensaba, mientras se miraba al espejo, casi sin reconocerse, y se camuflaba el pálido rostro con unas pinceladas rosáceas. Tras unos minutos, ya estaba lista para salir a saludar al nuevo día.

Tan sólo le faltaba un detalle para completar su apariencia, la jaula con su pajarito, pero al colocarla sobre su cuello, algo faltaba..., el pajarito, ya no estaba allí, -¿a dónde habría ido?, ¿cómo se habría podido escapar de aquí?- pensaba, tomando la jaula y observando incrédula que el pajarito le había abandonado.

lunes, febrero 8

Burbujas de vida

El encuentro fue fortuito, una jugada más del destino, o no...Casi por casualidad, los tres se pudieron conocer, con una birra en la mano, en medio de una plaza cualquiera, de cualquier ciudad que se precie.
De repente, los tres cruzaron sus miradas y algo les unió para siempre, quizás fueran sus miradas infantiles y embobadas hacia una perecedera burbuja de jabón, los tres alzaron la vista al infinito mirándola, como buscando algo, quizás otra repuesta más, otra señal más que la vida les ofreciera...¿alguna pista tal vez?

A partir de ahí, todo fluyó sin dilaciones, los tres estaban ávidos de compartir y de escuchar historias llenas de vida, lo que les llevó a reflexionar cuan efímero era todo, de que caminamos siempre por la delicada línea roja, siempre al borde del precipicio, entre la cordura y la locura…y que en cualquier momento podemos estar en el lado de “los olvidados”, auque olvidados y no olvidados seamos todos al fin y al cabo…

El hombre de las burbujas, desde luego, narraba sin sentirse olvidado, sin reproches,….hablaba desde la aceptación de que todo es una cadena y de que cada hecho vivido es una consecuencia de nuestro anterior movimiento. El hombre de las burbujas era un tipo feliz, alegre, que nos regaló sonrisas, y sabias palabras, nos regaló una bonita burbuja de vida….

martes, enero 26

Renacer

Todo comienza de nuevo, una nueva oportunidad, un nuevo amanecer, una nueva vida que está esperando a ser vivida y sentida en total plenitud. El marcador se pone a cero una vez más, es hora de tomar nuevo rumbo...golpe de timón.
Mientras visualiza su caminar a través de la nueva senda de baldosas amarillas, piensa en lo que ha dejado atrás, y a pesar de que su alma se acongoja del dolor que le produce recordar, renace en lo más profundo, una nueva brizna de luz que hasta ahora no le acompañaba. Su nueva compañera de viaje se llama, Esperanza.

martes, enero 12

Palabras otoñales


El otoño se había instalado en el paisaje que todos los días observaba desde su ventana, y en su corazón una esperanza que se desvanecía como los días estivales que se despedían para no volver. Pero, la retina de sus ojos se había quedado impregnada de una luz especial, como si fuesen los reflejos de un nuevo sol amaneciendo en su interior.


Alzó la vista al horizonte, mientras recordaba las palabras que brotaban una vez más en su memoria...ya nada volvería a ser lo mismo entre ellos....