A los hechos nos remitimos. Siempre nos van marcando el paso los acontecimientos ya vividos. Conocimiento empírico, lo llaman. Tras las huellas estigmatizadas en nuestro yo, vamos caminando y seguimos rumbo hacia dónde la brújula interior o exterior, se supone que nos guía o nos pierde.
Recuerdos que se quedan o se van, que se expurgan o permanecen a nuestro lado, como si vida propia tuvieran y por ellos mismos decidieran hacia dónde quieren ir o dónde se quieren alojar. Se supone que hacen metamorfosis y se transforman en experiencia, la cual nos da claridad o sólo nos confunde, nos da sabiduría o nos entorpece el caminar, nos da poderes de decisión o nos deja paralizados. La experiencia la madre de la ciencia, dicen.
Deslizándonos a través del largo y oscuro o iluminado túnel de la vida, vamos recogiendo las migajas de recuerdos que se han ido depositando, tal como pulgarcito hacía para no perderse o al menos para poder andar más confiado de que realmente pudiera ser el sendero adecuado.
Colección de souvenirs que vamos recopilando, de cada lugar, de cada momento, de cada hecho vivido y sentido...souvenirs que van siendo colocados sobre la repisa del alma, asaltándonos la duda de dónde terminarán sus días.
Recuerdos que se quedan o se van, que se expurgan o permanecen a nuestro lado, como si vida propia tuvieran y por ellos mismos decidieran hacia dónde quieren ir o dónde se quieren alojar. Se supone que hacen metamorfosis y se transforman en experiencia, la cual nos da claridad o sólo nos confunde, nos da sabiduría o nos entorpece el caminar, nos da poderes de decisión o nos deja paralizados. La experiencia la madre de la ciencia, dicen.
Deslizándonos a través del largo y oscuro o iluminado túnel de la vida, vamos recogiendo las migajas de recuerdos que se han ido depositando, tal como pulgarcito hacía para no perderse o al menos para poder andar más confiado de que realmente pudiera ser el sendero adecuado.
Colección de souvenirs que vamos recopilando, de cada lugar, de cada momento, de cada hecho vivido y sentido...souvenirs que van siendo colocados sobre la repisa del alma, asaltándonos la duda de dónde terminarán sus días.




