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domingo, mayo 12

Dedos plumas reconquistados

En todos esos días su dedo pluma no había hallado aún su lugar para inventar y crear, debía adaptarse a un nuevo espacio circundante, nuevas energías, nuevos olores y sabores...todo nuevo, así de repente. Y tendría que encajar como los guantes en las manos, en modo casi perfecto, no podía permitirse el lujo de de fallar y no poder escribir lo importante, con lo que el intento de superación y perfección tendría que ser de cada día para llegar a ser cum laude en su caligráfico trazado y pocos debían ser los borrones y tachones. Incluso cambió el calor de su tinta, nuevo tintero en el que ser bañado para su nuevos renglones sin torcer.
Quizás, su dedo pluma estaba en estado de shock por la desubicación,  no era fácil aterrizar y encajar en un nuevo mundo que ya había sido inventando y que casi ni le pertenecía, pero ahí estaba otra vez en el intento de seguir intentado, al fin y al cabo en eso consistía su razón de ser, el intento continuo de superación sin desesperar. 
Ahora, al fin y al cabo venían nuevos capítulos que escribir, dulces y con  fundamentos importantes,  marcados por el tiempo conjugado en presente no hipotético, en donde cabalgaban esos nuevos sueños, que un día fueron desterrados y escondidos para siempre en el fondo de una chistera  ... pero, por la magia de la vida... -schast!! ahí estaban al alcance de su dedo pluma para tomarlos y escribirlos realidad.
Estuvo impaciente porque se le apareciera de nuevo Demiurgo, por recomenzar a hilvanar su vida de nuevo, a creer en lo que se había encargado de descreer, no había más tiempo que perder para empuñar su dedo pluma de nuevo y escribir páginas que ya no querían seguir en blanco.

miércoles, enero 2

Tras las huellas que nos dejó el 2012

El año se marcha casi de repente y sin darnos cuenta de que hay que arrancar otra hoja más,  como siempre pilla el toro al toque de clarines de un cielo gris de invierno, pero este año aunque todo ha pasado muy rápido sí que ha dejado grandes huellas impregnadas y con sabor, mucho sabor a satisfacción plena.

Su dedo pluma ha tenido que desempolvar para intentar resumir y hacer balance anual de los hechos importantes, de los avances, los logros, los momentos... y es que al final sólo prevalece y permanece lo importante. Esos momentos tocados por la varita mágica de lo especial que se quedan en las retinas para siempre y acompañarán en los caminos de baldosas azules que quedan aún por pisar: momentos felices acompañados de montañas blancas y tartas de todos los sabores, momentos de primavera una tarde de cielo despejado por los jardines de Híspalis, momentos azules de tardes de verano dulcificadas por el run run de las olas al mecer, momentos de cafés en la mejor compañía, buganvillas, naranjas y canela, momentos de subir a lomos de cometas desterradas por bandidas y sentir el viento volando como los pájaros, de cerrar ojos y sentir querer ir al fin del mundo a su lado y que nunca se termine este feliz viaje, momentos de puestas de sol y por primera vez, vislumbrar una despedida de luna, momentos de alegres encuentros y de amistad consolidada, momentos de cambios y de dar pasitos hacia adelante sin titubear ni tambalear, y sobre todo, de tomas de decisiones que conducirán a algo muy muy importante aún por llegar y que toca seguir pintando.... y así todo se encamina hacia lo trascendental, con los principales ingredientes que al fin y al cabo, componen las vidas.

Con la vista puesta hacia adelante y en el camino que aún le resta y haciendo balance, echaba un ojo hacia atrás que le posicionaba en línea de meta de aquel principio de año incierto, en el que todo comenzaba con el Santo Patrón de las Barbacoas amenizando y augurando un feliz comienzo en aquella tacita de plata soleada, al que le sucedían los días carnavalescos y camas rotas. La travesía feliz rodeadas de montañas nevadas. Las escapadas para saludar al gran azul. Los días feriados en la ciudad efímera. Los nuevos conciertos que le elevan al cielo y colman el espíritu. El viaje a la tierra verde y a la ciudad ya cada vez menos hostil gracias a los amigos que allí le siguen esperando. Los días estivales llenos de intensidadades y placeres en la mejor compañía que pudiera soñar. El otoño que llegó cuajando lo importante, el amor que se puso de manifiesto por encima de todas las dificultades y los miedos, afianzando el renacimiento de una nueva y feliz vuelta a la vida en plenitud y dicha.... tomando determinaciones que derivan en el querer abrir una nueva senda de compromiso y lealtad, de comprensión y pasión, sin fisuras y sin dudas, que concluye cerrando un año muy muy satisfactorio.

Con el alma y los sentidos puestos en el empeño de seguir construyendo algo realmente importante daba forma a aquel boceto que ambos comenzaron a pintar sin ton ni son en aquellos días de manos frías, pero que a estas alturas de cerrar año ya se atisba ser un lienzo notable, con una composición llena de sus matices y sus colores, y que cada noche al finalizar el día disfruta con sentarse a su lado y admirar el resultado conseguido, sumando el logro de haber trazado líneas acertadas en los colores cálidos que habían ido seleccionando juntos, desterrando la paleta de gama fría y gélida que nada inspiraba ya,  y colocando siempre a su mar como máximo inspirador de sus vidas dando total sentido y luz a tan amado y deseado cuadro. Y pintando este nuevo cuadro arrancaba hoja y cerraba periodo anual, con la línea de sus sentidos rebosando satisfacción y orgullo por todo el gran tesoro que ahora poseía, y es que se le había encomendado como un gran regalo que la vida le ofrecía y que ni siquiera hubiera soñado jamás, por lo que su máximo propósito para nuevo año era seguir cuidándolo con esmero, exquisitez y dedicación. No todos los días la vida conspira así.....

Su último deseo hacia todos sus seres queridos que le habían acompañado y ayudado en esta completa andadura era de salud, paz y prosperidad para recibir otro nuevo año que sigue pintando ser complicado.
Feliz año nuevo a todos!!! Vamos a por él con ganas!!!

martes, agosto 7

Escala ascendente

Aquel día lo cerró con sonrisas entornadas y encantadas sobre comisuras de labios, que poco a poco iban fermentando nuevas sensaciones que revoloteaban sin parar como aquellas alegres mariposas, inquietas e impacientes que posan de flor en flor en busca del más exquisito polen como si no hubiera un mañana.

Se dejó llevar y nutrir de instantes llenos de novedad y relajación que inspiraban a su complejo sentir. Su escala de sensaciones ampliaba con todo tipo de notas, desde la más aguda a la más queda y sonora, recorrer todos los matices de aquella escala en modo ascendente le proporcionaba aliento vital para continuar con sus andanzas y no desfallecía en el intento, por lo que ya era un gran logro para ella. Y aunque la composición de notas a veces, le resultaran frías e incomprensibles, aquel canto le seducía de manera irresistible sin poder remediarlo.

Echaba mirada atrás y todo empezaba con manos frías de invierno en seres imperfectos y solitarios, ávidos de perfecciones que se completarían muy poco a poco con el devenir del saber aceptarse y encontrarse en un mismo halo de luz natural e intensa, y para cuando se quisieron dar cuenta daban eternos besos caramelizados de ron y canela, de pacharán y naranja...y a ella, se le seguían encogiendo los pensamientos con cada uno de ellos, y es que algo paralizaba su mente en modo extraño sin saber cómo y qué descifrar de todo aquel caudal de emociones que circulaba por sus venas en todo el tiempo que pasaba postrada en aquel diván negro junto al Chico de las Velas.
Y aunque le costó rumiar, digerir y sintetizar los nuevos aromas que se le ofrecían, al tiempo, poco a poco, forjaba lazos y nudos estrechos de amistad y lealtad. Encajar piezas de sus complejos puzzles no resultaba ser fácil, pero se dedicaron el tiempo y las ganas necesarias para ello, aún con amagos del caos que a ella le asistía muy a menudo, cuando su montaña rusa hacía acto de presencia para desencajar su mundo y ponerlo todo patas arriba.
Lo que más deseaba era permanecer a su lado, así sin pretensiones, sin esperas...sólo sintiendo y saboreando cada instante regalado, de ello era muy consciente cada tarde de primavera y cada ola de ese mar, al que tanto amaban y que tanto disfrutaban juntos. Mientras, componía con  trazos  de dudas y miedos,  aunque con decisión y firmeza, un boceto que iban pintando a sus maneras y modos, a sus tiempos y a sus ritmos... resultando un cuadro que ambos apreciaban, así tal cual sin denominaciones.

Aquella noche la cerraba con sonrisa de paz entornada en escala ascendente, de las notas musicales que siempre le acompañaban, y de esta manera encajó los ojos para despedir a otro día de los "cosmósperos",  de tal modo que cada vez desterraba más atrás los tiempos pretéritos de lágrimas, para salir al encuentro de nuevos días de vino y rosas, de olas y mar, de cenas y velas, de intensidades y placeres.... que estaban por llegar, disfrutando de los momentos reposados, vividos con la efusividad, por si acaso no hubieran más mañanas. Entretanto, una maraña de sentimientos nacían inspirando y explosionando sin cesar para hacer temblar y descomponer un nuevo prisma de luz en modo ascendente e imparable, desde el que ya siempre contemplaban al gran azul.

"Con viento del Este hiciste una cama,
soplaste sobre ella para templarla
y con el murmullo de tu voz de agua
me cantabas nanas sin letra.

Y dormíamos tan juntos que amanecíamos siameses,
y medíamos el tiempo en latidos.
Y en tus dedos yo tocaba mis canciones,
dedos de teclas de celesta." (Diecinueve)



martes, julio 3

Tras la senda de baldosas azules

Aquella noche era otra más para revolver dentro de su pequeño universo, otra noche más para ponerlo todo cabeza abajo y cabeza arriba, patas abajo y luego volver a estar patas arriba. Habitaba últimamente en una nueva nebulosa que se iba apoderando de ella, con efecto gravitatorio y como si un extraño imán le atrapara en su red sin poder escapar. Poner orden, entre sus horas de insomnio, era su empeño y siempre el reto.


Desgranar los sentimientos que vivían en aquella nebulosa en los últimos días le traía muy ocupada. Desenterrar los fríos de la noche para aportar un nuevo y agradable calor. Despertar a algo nuevo con manos que ahora ya empezaban a coger más temperatura, al menos, dejaban de ser manos frías e inertes para quizás, volver a la vida con tejidos renovados.

Quizás, un nuevo amanecer se cernía sobre su cabeza, pero la confusión de nominar y desgranar algo que puede que ni pudiera, le trastornaba y le angustiaba tanto que le llevaba a eso de la media noche a abandonar y salir corriendo de los brazos de Morfeo para adentrarse en los laberintos de los Minotauros, y seguir y seguir sus andanzas para alcanzar el centro de algo que ni sabía expresar.

Las almas que siempre permanecen al resguardo, son elementos frágiles y maleables, y ahora la sentía encogida por las nuevas emociones que revoloteaban y le hacían temblar sin parar. Se había encargado de tejer un buen abrigo impermeable para protegerse de algo que ni sabía que era, además de una buena capa para salir volando y escapar cada vez que le hiciera falta huir, pero todos esos inventos tenían su inutilidad, así como su limitado efecto placebo, sin más.

A la mañana siguiente con el sol iluminando cuando despertó, miró de frente hacia la senda de baldosas azules por las que un día eligió caminar, y dejó de asustarle continuar por ella. Se desprendió de su manual de instrucciones, de su capa voladora y de su abrigo impermeable, ya no le servían para nada.



"Si yo recorro de memoria el guión,


Tú ve de puerta en puerta a buscar, baldosas amarillas.


Para un funambulista imposible,


Leyendo en braille los pasos del siguiente mortal." (V.M.)


lunes, marzo 26

E-clipse lunar

Ella nunca olvidaría la cálida noche que el chico valiente la llevó hasta lo más alto que pudo para mostrarle un espectacular eclipse lunar, ella sin pensárselo dos veces se lanzó a subir la escalera, una escalera no muy consistente, apoyada en un suelo efímero de la nada...pero, subió sin miedo, tan sólo motivada por algún tipo de feliz intuición, dejándose llevar por la inercia de su instinto que casi nunca le fallaba, algo le decía en su interior que aquel acontecer sobrenatural le iba a maravillar y así se quedó sólo contemplando el cielo, sin más.

Ahora, ya bastantes días después hacia recuento de todo lo vivido y sentido como era su sana costumbre porque sí, en su esencia todo le hacía sentir un "algo" desde una manera sosegada, pero ella tenía que sentir al fin y al cabo y rascar un extra. No concebía que las cosas ocurrieran y pasarán sin más por su vida. Se afanaba por buscar a todo lo que le aportaba un significado relevante y vital, que diera sentido a todo. Fue algo así como una terapia para que sus sentidos no se quedaran enterrados, inertes y oxidados en la nada, que su corazón emitiera aún algún tipo de impulso por pequeño o grande que fuera, pero que emitiera algo más que sístoles y diástoles en bucles infinitos.

El aprendizaje lo hizo en modo pausado, sin prisas de nada y a cada pasito descubrir….descubrirse a sí misma… y fue un feliz hallazgo lo que descubrió, o al menos todo lo metabolizó de la mejor manera que supo y entendió… ser mejor persona cada vez, liberarse de prejuicios erróneos preinstalados que conducen a autoengaños no válidos para ella.

Y a cada paso algo más le alejaba de su mundo de oscuridad, a cada peldaño de la escalera que subía, todo se hacía más liviano y menos pesado cada vez, cada vez menos lastres. El eclipse lunar casi le había curado en parte, y las tiritas que se había puesto poco a poco las iba retirando y así pudo mostrar algo más de ella misma. Esconderse tras su velo negro no era buen asunto y poco a poco pudo despejar cada vez más su rostro ya con menos lágrimas cada vez. Y a todo eso el chico valiente le ayudó, quizá sin él saber o ni imaginarlo… pero, ella ya sentía infinita gratitud, ahora podría ya corresponder a un eslabón importante de toda su feliz cadena.  Y la mejor lección de vida fue que ella aprendió a no esperar nada, y cada poco que se le ofreció, le pareció un mucho que recibió agradecida. Dar y no esperar, compartir lo mejor de su ser al fin y al cabo era la mejor forma de entender su vivir. Y si al final las cosas son de verdad, o al menos uno las hace de verdad, es lo que realmente queda de importante y permanece para siempre, y la vida...valdrá la pena.

sábado, marzo 17

Des-arraigada

Su conversación con el silencio proseguía su curso como cada noche, departir los temas importantes del día con él en animada y agilizada charla, era uno de los mejores momentos de sus días, poner en orden sus frágiles, contradictorios y déspotas pensamientos a ninguna parte y discurrir acerca de aquello de lo que ella entendía por  vivir y llegar a alguna parte.
Sentir y vivir, para ella eran casi lo mismo, no entendía la vida sin sentirla en toda su dimensión, atravesando  todas y cada unas de las escalas musicales, desde las notas más altas a las más bajas, desde la más agudas a las más graves y armónicas. 
Ahí, justo delante de su espejo donde reconocía cada línea de su rostro, quizá ahora jugaba al fingimiento. Pensar qué papel tomar para triunfar encima del escenario, cual elegir y hacerlo de la manera más sobresaliente posible además, fingir que su vida transcurría en "normalidad" aceptada y aceptable, de que todo seguía supuestamente un curso adecuado, quizás...todo era un "quizás" o un "tal vez"... Pero, sabía que ahí posicionada exactamente delante de su espejo no había fingimientos que valieran, ni que le sirvieran, en ese escenario salían a flote todas las emociones que justo no sabía expresar con palabras, aquellas que no podía hacer trasmitir a nadie, sólo ella y su reflejo frente a frente.... y nada más. 
Aquella noche, sintió escalofríos al sentir y padecer un absoluto desarraigo, al sentir que luchaba por estar cada día en la mejor línea de flotación para no hundirse, al comprobar que no había anclas a las que estar amarrada, nada que la retuviera fijada a un punto, ni cuerdas, ni amarras,  y sólo un nudo en su garganta que seguía doliendo cada vez que tragaba recuerdos y producía la angustia de saberse alma errante y nómada, con anclas levadas, ni seguridad en nada, bueno sí, seguridad sólo en ella misma. Puede que ella misma fuera su ancla, y nada más, puede que sólo le valiera fondear exclusivamente en su sentir y vivir,  en las maneras y formas que ella entendía, en exclusiva. 
Lo de ir a la deriva no iba con ella, pero a veces se sentía así, algo como el sentimiento de desubicación, preguntándose una vez más si aquella vida era la que le correspondía estar viviendo... a qué tierra petenecía ya?? quizás, pertenecía a la nada e  iría a vivir a tierra de nadie, con casi total libertad de movimiento, ese sí que era al menos su valor seguro y ganador.
Cerró los ojos pacientemente a buscar a Morfeo, ya sabía que su ataque de angustia se despejaría a la mañana siguiente.

"El hombre más sabio es el que sabe que su hogar es tan grande como pueda imaginar" (en La Danza del Fuego)

domingo, marzo 11

Año nuevo a la vista!!!!

Siempre sus ensoñaciones más lúcidas o menos lúcidas tenían el o la mar como telón de fondo y su banda sonora. Quizás, era señal de que nunca nunca se separaría de él; quizás, él siempre le acompañaría allá a donde sus pasos le dirigieran; quizás, es que le necesitaba demasiado para seguir poniendo barquitos viajeros y exploradores sobre experimentales líneas de flotación y que navegaran tanto en  mares calmados, como en los agitados, sin naufragar; barcos, que pudieran surcar allá  entre océanos posibles e imposibles,  y que siempre pudieran tocar tierra, una tierra firme y duradera, de la de verdad y la auténtica, una tierra previa y adecuadamente abonada y mecida a sus propios vaivenes.
Solicitaba al nuevo año mantener la misma línea del horizonte que ya poseía, seguir caminando a través de ella, sin que nada ni nadie le dirigiera, soplando sus propios vientos y enarbolando una bandera de ser ella misma siempre, en cada momento...  y con todas las consecuencias.

Un año nuevo a la vista que esperaba ser navegable en toda su travesía, sobre todo que llevara bien izadas las velas de la coherencia y la transparencia, de la autenticidad y la complicidad, como en aquellos mares coralinos del Sur que se quedaron para siempre suspendidos y retenidos en su apátrida memoria, y que tanto amaría ya para siempre, tanto era así que rememorar esos cálidos mares, constituían ya su mejor bálsamo y refugio, cuando las tormentas osaban acercarse y descargar fuerte.
Tenía ya su listado de objetivos pendientes de resolver, propósitos nuevos añadidos con todo lujo de matices y colores, cumplimientos y metas que cruzar para consigo, pues así se lo debía a ella misma.  Había mucho trabajo aún por hacer en todo este su nuevo periplo.
Marcar rumbo hacia aquello que le aportara un plus, y huir de los "sin más", de los “pa nás” que le producían tanto vacío, y de los de la inercia que no soportaba ya y tanto le ataba a cabos que no le reportaban nada, seguiría surcando los mares que le llenaran de vida nueva de la que aprendiera cada día y de energías sabias de las que nutrir su aire.

Aquel día, justo delante de los mares cálidos del Sur, él le dijo, así en mirada clavada e infinita, de las de verdad: - ¿Eres consciente de cuántos dones tienes???, porque tienes muchos... y de los buenos... - y ella se limitó a esbozar una sonrisa de plenitud.

Nunca olvidaría aquel inciso...nunca, y ese sería su cofre del tesoro conquistado en aquellas islas coralinas que siempre, siempre le acompañarían en su camino hacia la nueva tierra avistada.



miércoles, febrero 29

Recomponer

Hay algunas piezas que una vez se fracturan, la reparación ya será algo tarea imposible, puedes poner parches, intentar soldar esmeradamente cada trozo, usar todo tipo de pegamentos para recomponer y hacer todo, todo cuanto esté en las manos para devolverse a su estado natural y genuino, como antes... 
Ella lo intentaba, siempre lo intentaba , hacía todo cuanto estaba en sus manos más o menos lúcidas, para reparar lo irreparable. Las piezas de su puzzle ya no encajaban, ni encajarían nunca más, por más vueltas que se afanara en darle. Tomaba las piezas rotas y las visualizaba con su mejor ánimo y predisposición, se sentaba pacientemente a su lado y las observaba desde todas las perspectivas posibles e imposibles para encontrar la mejor posición, todas sus energías las empleaba en ello, le daba vueltas y vueltas para poder entender qué movimiento hacer para arreglar lo desarmado ....

Al terminar el día, cerró los ojos y entendió que él, nunca le habría plantado aquella pregunta... nunca jamás!! pero, ella seguiría en su empeño de seguir intentándolo....



...quiero verte tal y como te encontré ....
...devolverte a tu estado original
al principio, sonreías sin parar ... (Devolverte)

jueves, enero 12

Nadando en nuevas olas

Se conocieron entre pinzas y papeles audiovisuales, por aquel tiempo sus vidas estaban ancladas sí, pero ya experimentaban etapas de cambios y revoluciones internas, seguramente eran preámbulo, sin saberlo,  de lo que más tarde vendría. La vida, así de caprichosa,  les brindó con el tiempo nueva oportunidad para conocerse y acercarse, experimentar casi la misma realidad siempre une y mucho... y así se cogieron de las manos y supieron seguir caminando y creciendo juntas ante las adversidades, los temores, los quebrantos y los llantos.
Las olas que les tocó surfear fueron duras, muy duras, desquiciantes y llenas de espuma del color de la angustia y del dolor que producen los adioses ... ambas se subieron a sus tablas de surf y aprendieron a manejarse en medio de la fuerte marea que casi les arrastraba... y a duras penas lo iban consiguiendo casi sin caer, ayúndandose la una a la otra a sostenerse firmes y mantener así, el tan difícil y ansiado equilibrio.
Bastaba una mirada, una palabra, una sonrisa para entenderse, nunca antes había experimentado tal grado de comprensión mutua...era irremplazable pieza ya de su vida, y por eso sabía que por muy lejos que las olas la alejaran de ella, sus faros apuntarían la misma dirección sur para encontrarse siempre...
Nuevas olas le esperaban ahora, partía hacia otro mar desconocido... pero, ella era fuerte y de espíritu grande por lo que no temío soltarle una mano, para tener el flotador a mano por si tuviera que lanzarlo en algún momento... y dejándole la otra agarrada fuerte para seguir sustentando sus mutuos y delicados equilibrios, y para que las distancias y las olas nunca las desvincularan...



Va por vosotras maestras y amigas...y... por ti, en especial ;)

sábado, diciembre 31

Balance del 2011: Formas y maneras de ganar un pedazo de cielo

Avanzar en la travesía de su desierto particular, ese fue su mayor reto al comenzar el año. Dejar atrás el dolor y el sufrimiento, la culpa y la pena, las lágrimas y los fríos pálpitos... Poner nuevo rumbo optimizando el poco tiempo que la vida nos regala, ese su mayor empeño, y todas sus fuerzas las canalizó en conseguir sonreírle a la vida sin atisbo de rencor, ni más llantos desconsolados a la luz de la luna solicitando un consuelo que nunca llegaría....
El año se presentó lleno de nuevos lugares a descubrir, Mundo Evento arrancaba motores allá a principios de año subiendo montañas nevadas con un atuendo no apropiado, pero ella subió a pesar de todos los inconvenientes. Ha sido el año de subir y subir y de trepar y trepar por caminos nunca antes explorados, pero lo mejor es que nunca le defraudaron las ganas, ni el empeño de intentarlo. Ha sido, sobre todo (lo más destacable), un año de viajes muy afortunados y felices, principalmente porque tuvo la dicha de contar con la mejor compañía posible. Reencuentros muy dulces con el chico estadístico en la siempre deliciosa Toscana y con sus montañas violáceas y el chico del norte, de birras de litros y trajes ajustados bávaros. Año de mil aventuras estivales con tiendas de indios y sacos que abrigan cuando la brisa marina es más fría, año con manos que mecen alta genialidad y creatividad, con bailes y muchos cantes indies hasta altas horas del amanecer marcando nuevas revoluciones de indignados hartos de este sistema corrupto y viciado que ya no hay quien lo arregle....
Ha sido el año de por fin hacer borrones y cálculos nuevos, y por fin, poder desistir de alcanzar imposibles, dándose cuenta de que al no depender de ella debía dejarlos ir sin más... sin más torturas que la aceptación de que las cosas quizá, estuvieran muy bien así como están.
Por encima de todo este año lo han compuesto todas y cada unas de las personas que le han ido acompañando y han compartido este viaje anual y vital...ellos los protagonistas de este escenario. Los de siempre y los nuevos, a los que el destino puso en su camino. Haciendo especial mención a los que siempre están ahí al lado y han tendido la mano cuando sus estados no fueron  muy lúcidos y en auge: su familia, a la que tan sólo da gracias al universo por la gran familia que le arropa y tiene, a Lady Peces, que ya sin ella su vida se quedaría sin esa perspectiva chispeante, fresca y original que tanto bien le hace, Xarini, que sin ella ya podría decir como la canción "sin ti,  no soy nada", a su Lady Perlas que le devuelve a la cordura y sensatez cuando su olla patina (que es muy a menudo), al Campeón de las Artes Marciales (como le denomina Lady Peces) que siempre empuja del carro y muestra siempre el lado positivo de las cosas, a su Super Röhmer que mece las manos más geniales y creativas que nunca antes vió y que le devuelve a esos mundos de sueños oníricos, artísticos y sensibles que tan importantes para ella son, a su familia de la Fábrica de la Luz, que le iluminan día tras día y desde el primer café de la mañana y por los que siente adoración,  a sus dandis del extrarradio: el chico valiente y el chico de los colores verdi-blancos, de los que aprende día tras día y dibujan siempre sonrisas, a Martita, ejemplo vital de lucha, renovación y superación, a la chica de sevillanas maneras que ahora tuvo que marchar cuando justo encontró algo importante, pero  seguro volverá porque Sevilla la quiere, al chico programador con el que siempre es agradable disfrutar en alto modo vital, a su primísima, ahora la chica de las montañas blancas, fiel compañera indie y amiga sobre todo, al chico de la alta estima con el que siempre encuentra especial luz espiritual y motivadora.... a todos y cada uno de los que en algún momento compartieron un especial momento, sin olvidar a nadie...y es que afortunadamente fueron muchos los momentos compartidos y disfrutados, va por todos ellos un recuerdo y unas infinitas gracias.
Especial mención, también, al chico que estudiaba trading y comía chocolate, que de alguna forma sigue estando en su vida, porque a Dios y al universo pide todos los días para que esté bien y feliz allá donde esté, quizá él nunca supo que siempre el corazón de ella estará inundado para siempre por su infinita esencia tan apreciada e irrepetible, de la que pudo un día gozar.

Estos días últimos del año, le daban un poco de nervios y angustia por la nostalgia que siempre viene a ella, sin poder evitarlo, por la tristeza del paso del tiempo, de lo que ya nunca más volverá, de las despedidas y las añoranzas, melancolía de los cubiertos en la mesa que nunca más se pondrán y del sillón vacío que llora su falta, especial ausencia la que ha dejado su nonna, a la que siempre y cada día le hará recordar con una sonrisa, cuando exclame cada una de las frases suyas que le hacían exclusiva, a la que siempre su corazón guardará como otro gran tesoro que la vida le ofreció.

Por todo y cada uno de los momentos vividos en este año, brindó con lágrimas de felicidad, y algo de morriñas...y así volverá a brindar por el nuevo año a punto de arrancar con renovados aires nuevos... Feliz año nuevo, 2012,  a tod@s!!



"Ya no me voy a ocultar, se ve mejor desde lo alto. Desde ahora hasta el final ...sólo yo mido mis pasos.Nunca he querido crecer, ni está mi techo en el cielo. No he tenido que seguir ningún camino trazado.
Siempre he podido elegir y equivocarme de almohada, por eso estoy aquí ...no me arrepiento de nada. Ahora me toca aprender ...verlo latiendo fuera. Harás y romperás ...siempre estaré donde quieras. 
Hemos llegado hasta aquí ..Sabremos antes que nadie si somos de verdad..pedazos de algo importante. Sé lo que voy a pensar cuando lea esto mañana, por algo lo escribí ...no me arrepiento de nada." 
(Harás y romperás)



viernes, diciembre 30

Don Invierno toma asiento

Don Invierno, en poco más de un día después de aterrizar en la fría estancia, se adueñó de todo. Así, por su inexpresiva cara blanca lo inundó todo con su capa grisácea de tergal que dibujaba  rombos poliédricos, los cuales se movían al compás del viento del Norte, con sus botas negras altas de tacón retorcido que hacían un extraño y ensordecedor ruido a cada paso dado, con sus anchos pantalones del que le colgaban algo parecido a unas espuelas de metal pesado, como si de un jinete del apocalipsis se tratara, con sus guantes de pelo de piel sintética imitando a la apreciada pitón, con la bufanda  que le daba tres vueltas trepando por su largo cuello y que recubría su frígido rostro, y por supuesto, con su borsalino negro, cual dandi trasnochado y caduco y sacado de cualquier bar de secundaria carretera.
Sus atuendos ridículos no eran muy de quitarse el sombrero (todo lo contrario), pero lo que más le inquietaba era su expresión totalmente hierática y de una frialdad que le asustaba en demasía. Fruto de ello era que casi ni se atrevía a saludarle, y ni mucho menos a preguntarle que le apetecía tomar, - a saber lo que a ese señor se le antojaría!! -, ni siquiera se atrevía a cruzar una minúscula y esquiva mirada, no fuera a ser que le contagiara esa frialdad casi eléctrica.  Pues, cada día ella la combatía tomando una buena dosis de antídotos de la mejor materia prima, apartados y reservados exclusivamente para ella en el Mercado de la Alegría del barrio suyo natal.
Sí, la verdad es que la frialdad era algo que se le resistía, por eso se había dado cuenta de que nunca jamás empatizaría con ese señor por más que lo intentara año tras año. Sus formas heladas y sin cálido entusiasmo alguno, era todo lo opuesto a las maneras que ella practicaba con delicada y exquisita entrega desde hacía tiempo, de tal forma que ni perdería su valioso y apreciado tiempo en pretensiones que no le iban ni venían, ni en algún modo podían aportarle algo que fuera de su interés....hacía tiempo que su temporizador oscilaba sólo en temperatura ambiente de 24º-26º y de ahí no se movería...!!. 
Mientras tiritaba, pues algo de frío le entró por el cuerpo irremediablemente, se le ocurrió invitar a que les acompañara en esa gélida estancia, a su eterna prima Vera que seguro gracias a su compañía, le ayudaría a paliar tan toscas formas y  modos tan tan congelados. 


"Se ha nublado otra vez. Con mis hombros me resguardo del frío.
Al pasar por tu casa me detengo un instante y no sé qué es lo que estoy buscando. Has cambiado el color de las cortinas de tu cuarto.
Ya no…ya no siento nada. Se fue...sigo mi camino. Hoy sé…que desde mañana no me cogerá de paso..." (Frío. Maga)

martes, diciembre 27

Coleccionista de besos con formas de nubes

Miraba absorta por la ventanilla sólo supervisando las formas de las nubes que nadaban suspendidas y dibujaban a su alrededor perfiles que sólo ella podía entender. Navegar en las alturas era lo que tenía, que podía contemplar el cielo de igual a igual, desde el mismo plano superior e infinito de lo sideral, y mientras observaba, imaginaba y se relajaba, y sentía la más firme seguridad de estar justo donde debía estar sin el menor atisbo de dudas.
Haber encontrado tanto, tanto de bueno en su corta e intensa vida, le daba una tranquilidad pasmosa y se sentía casi bendecida y en máxima plenitud. Por obra y gracia de los dioses, su sino la lanzaba a poner nuevo rumbo a la isla de los dioses, mientras era consciente de que sólo unos cuantos privilegiados podían hacer escala allí. Ya sabía de antemano que era un destino que la diosa de la fortuna le había hecho entrega en modo intransferible y así lo disfrutó en la escala máxima de las notas melódicas de sol.
- Y, ¿cuántas nubes nuevas habían llegado sin ni siquiera ella solicitarlas, o incluso soñarlas?- así de repente, y allí estaban esperando sólo por y para ella, exclusivamente para su promotora e impulsora... Y resultó que aquellas nubes la depositaron en una galaxia nueva por descubrir, extraordinaria e inédita, sí, pero en la que no se sentía fuera de lugar, ni incluso incómoda por la novedad o desencajada...todo lo contrario! Los besos de nubes que el viento le proporcionaba a cada instante, eran tan tan dulces como la misma papaya más exquisita que nunca antes probó...
El paraíso terrenal ese que se difuminaba ante sus ojos en la delicada línea azul del horizonte era tan inmenso y especial, que su yo más profundo alcanzó un estado de levitación desde la serenidad, en donde ya ningún ruido que perjudicara le alcanzaría, sólo el silencio y el sosiego más placentero habitaba sin la menor perturbación posible. Así pasaba cada granito de arena por su reloj, al igual que el máximo empeño en que ninguna nube gris se pudiera depositar sobre su cabeza. Su único esfuerzo era afanarse en que nada desluciera los momentos felices en su isla perdida, al tiempo que se dedicaba a coleccionar los más gratos besos depositados por cada nube pasajera y etérea, que ella se distraía supervisando al pasar con sumo cuidado, a la vez que iba rayando en el aire dulces palabras que el viento jamás pudiera soplar para llevarse, porque permanecerían para siempre en la retina azul de sus recuerdos más distinguidos.
Gracias al chico de las montañas del norte, todo encajó en la más absoluta perfección de quien halla la suerte de disfrutar entre islas coralinas de mares transparentes, o caminando entre calles llenas de ofrendas de gratitud, o en  medio de montañas verdes de frondosa y cálida vegetación, o entre cascadas de aguas que caen al vacío sin miedo alguno, o mientras contemplaban suspendidos en lo efímero y a la vez en lo eterno, el más bello atardecer desde una terraza repleta de arroz que crecía entre la total fertilidad de los momentos que colman y llenan el alma, y que abrazan mirando al más inmenso e infinito horizonte, que se postraba dichoso ante ellos. Ambos se descubrieron amantes, pero sobre todo admiradores de tanta belleza terrenal, al tiempo que se mecían justo en el filo del cielo teñido de los colores apasionados del ocaso más espléndido, que nunca antes habían tenido la dicha de gozar....




"Aquellos safaris sin fin se esfumaron sin avisar. Hoy he vuelto a notar cada nube es un plan, se transforma al viajar y no pesa y se va. Somos nubes, no más..." (LOL)

miércoles, noviembre 16

Iris y arcos

Sus iris azules, del azul que acompaña el mar en los días revueltos y grises, se clavaron y se fusionaron a su vez, con otros iris azules. Pero, estos eran casi de azul transparente, azul claro de los días largos de verano y del mar quieto y en calma.

Un instante, sólo uno bastó al azar, para que sus miradas pudieran conectar y comunicar de la forma más intensa posible que pueda darse, dejando de ser ya tan sólo pares de iris extraños y ajenos. Expresaron a través de ellos, y resultó que hablaban el mismo mágico lenguaje de las miradas que se proyectan hacia el frágil espacio interior y que se detienen en la esencia más honesta y delicada...ambos iris se visualizaron en forma de enigma dulcificado que estremeció y al tiempo, serenó.... 
Imbricados en una dimensión licuada, sus ojos flotaban en donde no cabían ejes de tiempo, ni de espacio. Y a su alrededor, todo rotaba sobre otras coordenadas diferentes y extrañas, y el mundo seguía y seguía su curso habitual y lógico, ignorante al exclusivo trazo cromático que en ese instante, se definía claramente sobre un nuevo arco.








"Unas cuantas veces en mi vida he experimentado momentos de una claridad meridiana, en los que durante unos breves segundos, el silencio ahoga el ruido y puedo sentir, en lugar de pensar. Todo parece muy definido, el mundo claro y fresco como si todo acabara de nacer..." (T.F.)




martes, octubre 25

Las olas que trae el otoño

Empezaba a caer la noche sobre la ciudad que se preparaba para dormir y reposar otro día que se iba agotando a cada paso de cada granito de arena.
Un día más que se iba despidiendo como por inercia. Otro día más que giraba a través de sus mundos inciertos. Y mientras tanto se limitaba a contemplar y despedir olas y más olas, una tras otra, que iban rompiendo en la orilla de sus días y se desintegraban convirtiéndose en nadas de espuma blanca para luego disiparse de su vista sin más y para siempre.
Las olas de su otoño llegaban y al igual que iban viniendo, se iban marchitando como las hojas que caían e iban poblando, cual alfombra, todo el parque que día tras día atravesaba. Hojas que mientras las iba pisando, mutaban hasta convertirse en decadentes y vacías hojas, ya inertes de color ocre para pasar a la desintegración sin más.
El efecto producido era no causar ningún efecto, ya casi ninguna ola ajena captaba entusiasmo y dedicación. Sentimiento de que pocas olas eran las que ya importaban... puede que casi ninguna, todas iban pasando sin mayores penas, ni mayores glorias, una tras otra se quebraban delante de sus ojos y aunque le causaba un poco de hastío, ya tenía asumido el devenir de la inercia de los días, pero que al mismo tiempo le permitían seguir asumiendo lo verdaderamente importante del mar que habitaba.
Rastrear y captar emociones y sensaciones vitales era su plan de cada día. Tal vez descubriría nuevas olas traídas por la brisa suave del otoño, mecidas al amparo de otra noche cerrada que velaba todos y cada uno de los sueños y las aspiraciones que surcaban a través de su mar. Por eso, no cesaba en su búsqueda faustiana, por eso no paraba de abarcar nuevos objetivos y retos, su meta era alta y cada vez más elevada cada día. Sus no conformaciones con mediocridades o nadas de blanca espuma, impulsaban sus ansias por continuar y no desistir, asumiendo que la fortaleza también podría acompañar a la dulce espera de las nuevas olas que el nuevo otoño arrastraría… dulce esperanza coloreada de dulces ocres en la pataleta de los nuevos matices que ayudarían a remendar los daños colaterales que ocasionara...



“¿A dónde va? ¿A caso importa? ¿Creéis que a ella le importa estar flotando sobre 50.000 toneladas de acero que cada día reciben 28.000 olas? A veces más… ¿Es esto todo? ¿Matar el tiempo antes de que el tiempo te mate a ti? ¿Es esto todo? Olas y más olas… Nunca hay dos iguales.” (I. C.)

jueves, octubre 13

Vuelta a las montañas violáceas

Polo de atracción irresistible a lejanas tierras de altas y majestuosas montañas violáceas que esperaban impacientes a ser descubiertas, altas cumbres en donde sólo llegan las valientes y las que saben qué camino elegir para transitar de la forma más amable y coherente con su forma de sentir, aunque el sendero a veces se haga complicado y tortuoso y nada fácil de caminar por él, aunque los baches y las piedras desanimen para seguir intentándolo..., aunque nunca se sepa cuánto tiempo y energía nos va a consumir..., aunque el sudor frío acompañe y la vista se nuble a cada instante..., aunque los ánimos a veces desistan y nos coloquen banderas falsas de falsas esperanzas y sentimientos inexistentes y vacíos para confundirnos... aunque los espejismos constantemente nos estén engañando...


Se disponían a seguir inventando nuevas formas de vivir y sentir, explorar nuevos y atrayentes estados que guiaban el sendero inclinado. Camino que se hacía largo y pesado, pero que a cada paso percibían que nuevas sorpresas aguardaban detrás de esas sabias montañas que tan sólo el simple hecho de estar en ellas, ya merecía la pena. Tan sólo continuar explorando y colonizando nuevos dominios que esperaban ser destapados en su todo máximo esplendor, esa era la máxima que les mantuvo en todo el viaje despiertas y ávidas de emociones nuevas. Y para mayor fortuna el sol iluminaba, justo la temperatura perfecta, al igual que siempre acompañaban las sonrisas y risas sin fin y el buen hacer de cuando se está a gusto en, con y para el nuevo medio en el que habitaban, y del que disfrutaron a la máxima potencia como sólo ellas sabían, exprimiendo todo tipo de jugos que la vida les iba ofreciendo.
Y desde allí, desde las alturas de sus montañas violáceas con vistas infinitas a la inmensidad, se sentían seguras, diferentes y especiales, casi bendecidas por la vida y todas las posibilidades que podían divisar en el horizonte de nubes que navegaban por las montañas como flotando, como flotaban todos sus sueños y anhelos expectantes por cumplir.

lunes, septiembre 19

Soltando amarras

Al final de cada etapa ella solía parar, tomar un periodo de "stand by" e introspección, hacer valoración personal y reflexión en modo positivo....y así continuar con los bolsillos llenos de bondades, desechando los chinitos que sólo hacen estorbar y quitan el espacio que sólo deben ocupar las bondades. Era su única forma para seguir avanzando y tomar un aprendizaje que fuera más sabio cada vez.
Caminar por la delgada y fina cuerda roja le producía vértigo, pero lo asumía. Si miraba hacia abajo toda su visión desde la altura se distorsionaba y sólo le quedaba seguir andando mirando al frente con decisión y coraje, sólo miraba hacia adelante, en cada paso firme se afanaba en dar el siguiente paso mejor que el anterior y más perfecto cada vez, sin temblar ni tiritar por el vértigo y resultaba que casi lo conseguía. Y eso le animaba a seguir caminando...
Esta delicada cuerda roja ahora llegaba a su fin, se había aventurado a caminar por ella porque sí, así su instinto le decía, asumió los riesgos que comportaba y se lanzó a seguir por ella casi sin pensar, sólo alentada por la ley de la atracción, sin miedos. Bueno sí, aparecieron miedos pero supo cómo esfumarlos. Sí, aparecieron prejuicios y también supo cómo ponerles freno. Aparecieron vacíos y supo cómo llenarlos. Aparecieron espacios fríos y supo cómo darles algo de calidez. Y también  aparecieron complejos que también supo cómo transformarlos. Por lo que el caminar por esa cuerda tan delicada al final le reportó una gran lección aprendida, otra más para su delicada existencia.
 "The Moorings"Imagen de P. Presuti 
Poner el pie justo al final de la meta fue reconfortante, se sintió segura de sí y más fortalecida. Ahora, sabía mucho más sobre la naturaleza de cada paso suyo. Ahora sabía que su vida no era no otra cosa nada más que las implicaciones, todo lo que ocupaba su radio de acción es porque ella paraba todo para estar y comprometerse a andar por ella por muy delicada que fuera esa línea, todo su mundo implicaba ser vivido desde la única manera que tenía, desde el sentimiento que la guiaba y que era ya su único faro. Así sus padres le habían enseñado desde muy pequeña y así debía ser.

Ahora, sólo le quedaba mirar hacia adelante y seguir en su empeño. Los puntos finales de las líneas que vamos andando,  ponerlos cuesta un mucho. Pero, en cada interior uno sabe que debe ponerlos, cómo, cuando, dónde... En su línea imaginaria podría haber puesto puntos suspensivos, pero esa línea imaginaria ya sólo era parte de eso, su imaginación que era infinita. Replegaría velas y ahora, después de haber soltado  amarras se dirigiría a otro mar que esperaba... pero con el mismo faro de guía.



martes, septiembre 13

Un deseo! sólo un deseo!

Si tuviera que volver a la Ciudad de la Alegría y que aquel hombre amable y risueño volviera a amarrarle la pulsera de los tres deseos, ya sabría cual elegir!! al menos, ya podría formular uno!!!, no se quedaría callada y pensativa mirando al infinito sin saber bien qué podía desear...
Cuando no se sabe qué desear, nada puede llegar a tu vida, ni frío ni calor, ni bueno ni malo, ni polo positivo ni polo negativo, nada de nada, quizá que todo siguiera tal cual, casi incluso le daba vértigo desear... como si sintiera que ella nada lo merecía ya... nada nuevo podría llegar a su vida...¿qué deseo querría quedarse y abrazarse a ella??, cuando sólo quería quedarse sentada en su playa a contemplar el devenir del tiempo sin más...
Ahora, algo le había hecho despertar del estado de letargo, ahora  podría depositar un deseo sobre un nudo de su lazo, desearía poder emprender un camino sin más cargas de energías negativas, libre de más odio y rencor, de más culpa y reproche, para que el aire que respirara a cada paso no le siguiera asfixiando como lo hacía. Se le hacía extremadamente pesado ese deambular. 
Deseaba situarse en una nueva línea de salida en la que ojalá todos sus puntos sensitivos quedaran inertes y sin vida, en el vacío del no sentir, que todo lo que sucediera fuera fruto indiferente hacia ella... una línea fría y pasiva podría escoger ahora....total, ¿para qué tantos sentidos implicados que iba desperdiciando en balde....??. Sí! ya sabía que esto atentaba contra su esencia...pero, en el fondo sabía que era lo más conveniente e inteligente para poder respirar sin más dolor.
- Toda la energía que derrochaba a cada paso que daba ¿a dónde iba a parar?? si ya nada le reportaba alguna sinergia  que le inspirara, ¿para qué ofrecer tanto??- aturdida por tantas emociones encontradas, ya sus pensamientos divagaban sin sentido coherente y lógico... y eso le destruía un poco cada vez, le hacían marchitar más y más...
Y en estado de shock y lágrimas, miró su lazo verde que seguía ahí junto a su muñeca, al fin y al cabo era su única compañía fiel, y claro, no tenía ninguna pinta de que su deseo se cumpliera, el lazo amarrado era fuerte y con el menor atisbo de desatarse y ni un nudo se escaparía de ella.
El sol al ocaso nunca chocaría contra el mar al fin y al cabo..., y aunque ópticamente así lo pareciera era un mero espejismo y seguiría su curso normal,   y ella seguiría caminando sola por playas, en las  que ella decidiera estar. Allí, permanecería sentada y contemplando y pasearía con las mejores intenciones, las que sólo le nacían del alma. Bueno, sus buenas intenciones también eran deseos!





viernes, septiembre 9

Desde el cristal por dentro

Nueva tinta impaciente por reportar sobre su último viaje que le condujo al país de las fragancias herbales regadas por la quietud de la lluvia. Almacenó tinta verde, esta vez sería verde para poder contar todos los extensos paisajes que pudo contemplar regados por brillantes tonos esmeraldas.

Curiosamente aterrizó sin lluvias. De lo contrario, el sol le ofreció su más cordial bienvenida y ella incrédula le devolvió su cálido saludo. Aterrizó con su única compañera de viaje, la calma, y de su mano bajaba feliz las escalerillas del avión. Con ella viajaba últimamente sin premuras, ni premisas planeadas ni preestablecidas, era la mejor compañera de andanzas que nunca antes había tenido. Su único destino ahora era el de disfrutar de todo cuanto se ofreciera ante sí, así que caminó y caminó por los largos pasillos del aeropuerto con las manos y los brazos abiertos de par en par, los ojos y los oídos y todos sus sentidos bien abiertos y despejados para capturar todos y cada uno de los momentos que estaban por llegar.
Y especiales y felices momentos llegaron reposados saboreando tazas de té y café a la luz acogedora de la dúctil calma que brillaba más que nunca, disfrutando de espacios en donde sólo se paseaba dejándose arrastrar por el "dolce far niente" improvisado.

Mudarse a un nuevo escenario de color esmeralda podría ayudarle a disipar los negativos presagios que le habían acompañado en sus últimos días. - ¿Cómo sería su vida si sólo la observara desde el cristal por dentro...?, ¿cómo la sentiría si su piel y todos sus sentidos fuesen de vidrio?. Podría ser un cristal, pero con infinitos poros matizados para seguir sintiendo y reflejando, y no dejar de hacerlo nunca, y si eso ocurriera, si sus poros se cerraran... esa sería su peor condena... - pensaba, mientras sus sentidos buscaban hasta encontrarse al otro lado del vidrio con el chico valiente que la esperaba.

Dar un pedacito más de su fragilidad le costaba, aún sin casi abrir poros que le hicieran todavía más quebradiza . Su cristal, en pretérito, quedó roto en mil añicos y se había quedado ya muy débil, se tiñó en casi ahumado, había ido mutando y desvirtualizando sus percepciones externas e internas, y eso le llevó un día a su más absoluto ocultamiento tras él. Y... sí! ese cristal ya no le servía de nada ni para nada...
Puede que quizá, aún, estuviera a tiempo de transformar o cambiar el cristal por dentro por otro en multicolor y  a su vez, lo más transparente posible reflejando y contemplando  nuevo prisma de luz. Una luz que le hiciera visible sensasiones que sólo ella pudiera percibir con patente de exclusividad, aún corriendo el riesgo de que fuera un cristal extramadamente frágil, lo asumiría así, con tal de no perderse tal monopolio de sensaciones cargaría con su puzzle de cristales frágiles ...a donde hiciera falta, incluso hasta el país de las fragancias herbales.
Y de esta forma, situarse en un nuevo meridiano  le motivó y ayudó para dejarse ver tras el nuevo cristal multicolor, con todos sus matices más o menos brillantes, y a través de él pudo admirar y sentir las bondades cristalinas que la vida le seguía ofreciendo, especiales y felices momentos tintados en verde esmeralda que guardaría para sí, tras su cristal por dentro para siempre.

jueves, agosto 11

La brújula y otros atuendos de viaje

Dulce noche de verano como colofón a una etapa que había emergido hacía ya algún tiempo casi sin intenciones, ni implicaciones, ni expectativas de nada, pero lo importante es que todo se había ido tejiendo con la delicada y exquisita fluidez de cuando no se espera nada y resulta que grandes cosas se ofrecen a la vez. 
Se ofrecieron risas, nuevas ilusiones, dulces miradas, complicidad, sorpresas, brindis, de licor digestivo con sabor a  regaliz, al suelo y al infinito, palabras de buenos deseos, cálidas y contenidas emociones de saber que había algo sólido y verdadero entorno a la mejor postal nocturna y que ahora iluminaba esa gran palabra que era para ella, "amistad". 
Consciente de que no se cerraba etapa, sino que continuaba en el deambular de la vida errante, sin rumbo, o con el rumbo marcado ya por una brújula que siempre nos apuntaría al Sur. Ya todos nuestros polos estarían para siempre imantados en el Sur, como máximo recibidor del que siempre espera y siempre recibe con los brazos abiertos por muy al Norte que queramos huir. 
Deseaba que esa brújula, guiara, nos guiara siempre de la mejor manera posible, hacia algún punto sabio, en calma y dicha. 
Aquella mañana al despertar, tras la resaca después de la noche de verano con sabor a regaliz, tragó saliva para deshacer el nudo que le producían las despedidas...o mejor dicho los "hasta pronto". Podría haber hecho un discurso, como en su sueño, de gratitud y bondad por todo lo bueno que se había ofrecido, ella era así y no podía evitarlo, pero acariciaron el nuevo rumbo, sonrieron y bromearon con "Cayetana", siempre una carcajada sienta mejor y ayuda eliminar de manera más fácil los nudos atravesados y a relajar los ánimos tristes del adiós.

martes, agosto 2

Distorsión

En aquellos días extremadamente fotosensibles, gobernaba la irracionalidad. Ella tomaba el bastón de mando y asumía su papel de directora de orquesta. Amanecían emociones que no querían dejarse domesticar, escapaban a su discurso más racional y sensato, ya no concordaban las palabras a sus emociones, ni las emociones correspondían a sus palabras, y eso le crispaba y le ponía más nerviosa aún de lo que ya sus inquietas piernas podían soportar para continuar caminando.
Realidad se había convertido en un ente extraño y poliédrico de múltiples versiones y sin gobierno alguno, que se iba transformando por minutos, y que se le escapa ya a toda clase de lógicas posibles y combinables.
El mundo de las relaciones humanas se ofrecía, cada vez más, harto complejo y su interacción en esas relaciones era un mundo lleno de dilemas y conflictos que cada vez más debía superar en escala ascendente. Superar para seguir construyendo algo que le resultara válido y coherente. Pero, los dilemas y conflictos que más importaban y le daban más quebraderos de cabeza eran fruto de la relación consigo misma, su mundo interior rebosaba distorsiones y deformaciones que construía de forma déspota, según iba asumiendo la realidad a su antojo.
Distorsión que perdía todos los matices de la más exclusiva y escurridiza objetividad aparejada a una cordura emotiva lógica, y que por más que se empeñara en analizar, no tenía ni siquiera punto de partida para tal estudio pormenorizado.
Deformación que conducía justo por  medio de un laberinto sinfín del minotauro, que no tenía siquiera un atisbo de encontrar un punto de llegada real al centro de la realidad.
Domar emociones sustantivadas y enlazadas a la coherencia, su siguiente reto...